Evite el sindrome del fracaso en sus hijos

25 abril, 2012 por msolano Dejar una respuesta »

¡Mi hijo no tiene metas!

¿Por qué tantos jóvenes actualmente viven sin metas?, ¿por qué existen adolescentes que hay que ofrecerles premios para que estudien?, ¿por qué miles de jóvenes que están en nuestras congregaciones no tienen un proyecto de vida definido?. Estas son algunas interrogantes que me han generado muchísima preocupación cuando termino de compartir algunas de mis conferencias con ciertos grupos de jóvenes, siendo a la vez un tema que inquieta a cientos de padres de familia que sufren y conviven en ambientes cargados de tensión porque sus hijos no asumen sus deberes y responsabilidades de una forma madura como si se tratase de un nulo deseo de conquista personal.

Una historia bíblica que me hace reflexionar al respecto es aquella donde los espías (Número 13.1-33) después de haber explorado la tierra prometida regresan con una actitud derrotista, expresando que la tierra era mala (lo cual significaría que la promesa de Dios también lo era), sintiéndose como ¨langostas¨ ante los gigantes que la habitaban y dando su no rotundo a conquistar lo que Dios les había ofrecido. Mucho se expresa de su falta de fé como obstáculo para entrar a la tierra prometida, pero personalmente creo no fue la fé la que flaqueó, pues la fé se necesita ante lo que no se ve y ellos SI vieron la tierra prometida, incluso vieron la leche y la miel así como otros frutos, por lo que podríamos hipotetizar que sufrían del SINDROME DEL FRACASO.

Hijos con fracasos o hijos fracasados

Es necesario educar a los hijos con el fin de que puedan hacerle frente a los fracasos en su vida, los cuales los podríamos explicar como eventos donde las expectativas y resultados deseados no fueron alcanzados; experiencias de vida que posiblemente van a enfrentar una y otra vez, que al final pueden convertirse en una fuente de aprendizaje y crecimiento personal, siendo la materia prima del éxito futuro, al ser experiencias formadoras. La diferencia entre el fracaso y el fracasado es que este último tiene que ver con una actitud de mediocridad y de conformismo donde ante todo se pretende no luchar, no competir ni mucho menos conquistar. El fracasado sufre del SINDROME DEL FRACASADO el cual se comprende como la actitud de no buscar el éxito para evitar el fracaso, pues teme al fracaso como si se tratase de un enemigo y no de una fuente de aprendizaje, un resultado que al llegar daña la autoestima y lesiona la identidad, amenazando la valía personal y generando dependencia de los resultados favorables. Por eso, haga una pausa y pregúntese si está formando hijos que sepan afrontar el fracaso o hijos que han hecho del fracaso un SINDROME que les paraliza.

Mi hijo no quiere estudiar ni hacer nada…

El tema del estudio de los hijos y otros responsabilidades genera frustración en los padres de familia; pagan costosas tutorías a sus hijos, inician procesos de terapias psicológicas y pedagógicas pero los resultados en ocasiones no son palpables ya que el problema no está en el método de estudio o en su estilo de aprendizaje sino en su nivel de auto-confianza. Los espías a los que nos referimos en esta oportunidad reflejaban una bajísima autoconfianza, no se visualizaban teniendo un triunfo ante los gigantes de la tierra que YA era de ellos por promesa de Dios y esto no porque los gigantes fueran fuertes sino porque su autoconfianza era pobre pero aún más porque la confianza en su DIOS era aún más pobre. ¿Será que su hijo no alcanzará los planes de Dios para su vida porque su autoconfianza se ha lesionado?, ¿será necesario que usted le enseñe a su hijo a creer en sí mismo, pero ante todo a creer en su Dios?. Definitivamente su hijo no entrará a la tierra prometida que Dios le tiene si sufre de este

Sindrome.

Una Actitud de Vencedor al Estilo de Josué y Caleb

Un vencedor opera desde otra espíritu, tal como Josué y Caleb, quienes expresaron que la tierra era excelente, donde se visualizaron sus frutos y ante todo el triunfo a obtener, pues sabían que los gigantes serían como ¨pan comido¨, pues era suficiente la protección de Dios en su lucha. Un hijo con este espíritu será un vencedor y alguien a quien no hay que empujar porque tiene el ADN de un conquistador. Por eso estimule en su hijo características de ¨más que vencedor¨ y no de un fracasado en potencia.

Fracasados en potencial

1. Se bloquean viendo las situaciones peor de lo que son. No maximice lo negativo, no sea catastrófico.

2. Practican el autoengaño viendo las cosas mejor de lo que son. Los espías pensaban que estarían mejor en Egipto siendo esclavos cuando Dios tenía un mejor plan. No se engañe, sea realista.

3. No confrontan las circunstancias las evaden. Dios nos dio espíritu de poder para enfrentar la realidad aunque de momento sea desagradable. Los que operan desde el espíritu de cobardía siempre huyen al esfuerzo, a la lucha y a la entrega, pues todo lo quieran fácil.

4. Tienen baja tolerancia a la frustración por lo que abandonan rápido sus proyectos cuando se enfrentan a dificultades. Bendito Dios que Jesús manejó la frustración de tanto desprecio y oprobio en su camino a la cruz.

5. No tienen hambre de triunfo. Para ser vencedor se requiere desear vencer pero ante todo recordar que Dios es quien nos da la victoria, por eso no vea el proceso vea el resultado, Jesús no se centró en la cruz, vió el trono.

Este artículo es extraído del Audio-Curso ¨Más que Vendedor¨ de Wagner Eduarte. Puede conocer más
de este curso ingresando a www.herramientasparatuvida.com

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2 comentarios

  1. Geovanny Castillo Castillo dice:

    Wagner quería felicitarte por tan ecxelentes enseñanzas han sido de mucha ayuda personal y ministerial, comparto lo aprendido contigo con la gente que servimos en el ministerio y estamos siendo muy edificados que Dios te continue usando amigo y la sabíduria que viene de lo alto siga siendo sobre tu vida te bendigo, un abrazo. Adelante son extraordinarios.

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