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Evite el sindrome del fracaso en sus hijos

25 abril, 2012

¡Mi hijo no tiene metas!

¿Por qué tantos jóvenes actualmente viven sin metas?, ¿por qué existen adolescentes que hay que ofrecerles premios para que estudien?, ¿por qué miles de jóvenes que están en nuestras congregaciones no tienen un proyecto de vida definido?. Estas son algunas interrogantes que me han generado muchísima preocupación cuando termino de compartir algunas de mis conferencias con ciertos grupos de jóvenes, siendo a la vez un tema que inquieta a cientos de padres de familia que sufren y conviven en ambientes cargados de tensión porque sus hijos no asumen sus deberes y responsabilidades de una forma madura como si se tratase de un nulo deseo de conquista personal.

Una historia bíblica que me hace reflexionar al respecto es aquella donde los espías (Número 13.1-33) después de haber explorado la tierra prometida regresan con una actitud derrotista, expresando que la tierra era mala (lo cual significaría que la promesa de Dios también lo era), sintiéndose como ¨langostas¨ ante los gigantes que la habitaban y dando su no rotundo a conquistar lo que Dios les había ofrecido. Mucho se expresa de su falta de fé como obstáculo para entrar a la tierra prometida, pero personalmente creo no fue la fé la que flaqueó, pues la fé se necesita ante lo que no se ve y ellos SI vieron la tierra prometida, incluso vieron la leche y la miel así como otros frutos, por lo que podríamos hipotetizar que sufrían del SINDROME DEL FRACASO.

Hijos con fracasos o hijos fracasados

Es necesario educar a los hijos con el fin de que puedan hacerle frente a los fracasos en su vida, los cuales los podríamos explicar como eventos donde las expectativas y resultados deseados no fueron alcanzados; experiencias de vida que posiblemente van a enfrentar una y otra vez, que al final pueden convertirse en una fuente de aprendizaje y crecimiento personal, siendo la materia prima del éxito futuro, al ser experiencias formadoras. La diferencia entre el fracaso y el fracasado es que este último tiene que ver con una actitud de mediocridad y de conformismo donde ante todo se pretende no luchar, no competir ni mucho menos conquistar. El fracasado sufre del SINDROME DEL FRACASADO el cual se comprende como la actitud de no buscar el éxito para evitar el fracaso, pues teme al fracaso como si se tratase de un enemigo y no de una fuente de aprendizaje, un resultado que al llegar daña la autoestima y lesiona la identidad, amenazando la valía personal y generando dependencia de los resultados favorables. Por eso, haga una pausa y pregúntese si está formando hijos que sepan afrontar el fracaso o hijos que han hecho del fracaso un SINDROME que les paraliza.

Mi hijo no quiere estudiar ni hacer nada…

El tema del estudio de los hijos y otros responsabilidades genera frustración en los padres de familia; pagan costosas tutorías a sus hijos, inician procesos de terapias psicológicas y pedagógicas pero los resultados en ocasiones no son palpables ya que el problema no está en el método de estudio o en su estilo de aprendizaje sino en su nivel de auto-confianza. Los espías a los que nos referimos en esta oportunidad reflejaban una bajísima autoconfianza, no se visualizaban teniendo un triunfo ante los gigantes de la tierra que YA era de ellos por promesa de Dios y esto no porque los gigantes fueran fuertes sino porque su autoconfianza era pobre pero aún más porque la confianza en su DIOS era aún más pobre. ¿Será que su hijo no alcanzará los planes de Dios para su vida porque su autoconfianza se ha lesionado?, ¿será necesario que usted le enseñe a su hijo a creer en sí mismo, pero ante todo a creer en su Dios?. Definitivamente su hijo no entrará a la tierra prometida que Dios le tiene si sufre de este

Sindrome.

Una Actitud de Vencedor al Estilo de Josué y Caleb

Un vencedor opera desde otra espíritu, tal como Josué y Caleb, quienes expresaron que la tierra era excelente, donde se visualizaron sus frutos y ante todo el triunfo a obtener, pues sabían que los gigantes serían como ¨pan comido¨, pues era suficiente la protección de Dios en su lucha. Un hijo con este espíritu será un vencedor y alguien a quien no hay que empujar porque tiene el ADN de un conquistador. Por eso estimule en su hijo características de ¨más que vencedor¨ y no de un fracasado en potencia.

Fracasados en potencial

1. Se bloquean viendo las situaciones peor de lo que son. No maximice lo negativo, no sea catastrófico.

2. Practican el autoengaño viendo las cosas mejor de lo que son. Los espías pensaban que estarían mejor en Egipto siendo esclavos cuando Dios tenía un mejor plan. No se engañe, sea realista.

3. No confrontan las circunstancias las evaden. Dios nos dio espíritu de poder para enfrentar la realidad aunque de momento sea desagradable. Los que operan desde el espíritu de cobardía siempre huyen al esfuerzo, a la lucha y a la entrega, pues todo lo quieran fácil.

4. Tienen baja tolerancia a la frustración por lo que abandonan rápido sus proyectos cuando se enfrentan a dificultades. Bendito Dios que Jesús manejó la frustración de tanto desprecio y oprobio en su camino a la cruz.

5. No tienen hambre de triunfo. Para ser vencedor se requiere desear vencer pero ante todo recordar que Dios es quien nos da la victoria, por eso no vea el proceso vea el resultado, Jesús no se centró en la cruz, vió el trono.

Este artículo es extraído del Audio-Curso ¨Más que Vendedor¨ de Wagner Eduarte. Puede conocer más
de este curso ingresando a www.herramientasparatuvida.com

Siete tips para perder el año lectivo

15 julio, 2011
por favor no los siga

La entrada a clases es un factor que produce muchísimo estrés familiar y personal. Ya ha pasado más de un mes y usted viene retomando una de sus responsabilidades más importante como adolescente: el estudio. La verdad que no es una de sus responsabilidades, para algunos(as) es la única.

Tal vez usted asocie el estudio con aburrimiento, rutina, perder el tiempo o algo por el estilo, sin embargo, más que una herramienta necesaria para enfrentar el mundo laboral y obtener una fuente de ingreso en un futuro cercano; la responsabilidad colegial es un medio para desarrollar carácter y destrezas que serán necesarias de trasladar a otras áreas de la vida.

Perdone que se lo recuerde, pero muchas personas que se llaman “siervos de Dios” que copian e imitan predicaciones y estilos de otros ministros son el resultado de una persona que en las aulas colegiales preferían hacer forros o copiar en un examen antes de quemarse las pestañas estudiando responsablemente. No crea que aquellas personas que preferían tomar las tareas de los cuadernos de sus hermanos mayores, hoy cuando sus jefes le soliciten elaboran un proyecto tendrán la facilidad de diseñarlo si no han logrado renunciar a la actitud de desear todo fácil y con la ley del mínimo esfuerzo.

Lo que implica volver al cole

Volviendo al tema es muy importante que ahora que iniciaron las clases usted logre entender lo que implica esto. Aquí le detallo algunas consideraciones:

1. Cambio de rutina: no piense que puede seguir el estilo de vida que adopto en vacaciones, la hora de levantarse y de acostarse debe ser reestablecida a sus nuevas obligaciones, más cuando cada año la exigencia académica es más grande. Incluso los fines de semana para poder cumplir con todo y bien se requiere un mejor manejo del tiempo. Por favor distribuya inteligentemente su tiempo, haga un horario de estudio.

2. Establecimiento de objetivos claros: es importante que se de la oportunidad de aclarar sus objetivos personales, si se centra en algunas cosas que son importantes pero te llevan a descuidar otras no estás apelando al equilibrio, algo necesario para una construcción sana del proyecto de vida. Para todo hay un tiempo debajo del sol, tiempo para noviar, tiempo para descansar, tiempo para jugar y tiempo para estudiar

3. Manejar el aburrimiento: quiero ser honesto con vos, estudiar algunas materias se torna aburrido cuando no hay afinidad ni con el contenido ni con el profesor, de ahí que a los trabajos y los exámenes se les otorga puntos para que vos cumplas, sin embargo, una persona con disciplina supera el aburrimiento y aprende a encontrarle lo satisfactorio a cada situación.

ideas peligrosas respecto al estudio

En mi experiencia como consejero juvenil, incluso en temas sobre los que analizamos en esta oportunidad he podido identificar algunas ideas complicadas sobre el estudio. Por ejemplo encuentro algunos padres de familia creer que el rendimiento académico es responsabilidad de ellos como padres, por lo que le hacen las tareas a sus hijos (as) e incluso visitan la casa de los compañeros para ponerle al día el cuaderno al hijo o hija que no copió nada en clases. Observe como esta actitud refleja su carácter no sólo como hijo sino como estudiante. Lo peor conozco quienes con esta actitud quieren servirle a Dios “llenando estadios”.

Otra idea complicada sobre el estudio es creer que los buenos estudiantes se miden por sus calificaciones. Cuantas personas sacan buenas notas y al día siguiente no recuerdan lo que contestó en un examen?. O cuantas personas salen bien en los exámenes pero pasaron copiándole a su compañero?. Sus calificaciones no pueden ser el parámetro para decir que sos un buen estudiante, como tampoco la cantidad de Biblia que una persona conoce dice que tan buen cristiano es. Si no vive lo conoce de nada sirve. Por favor entienda que memorizar no es lo mismo que aprender. Aprender es asimilar el conocimiento, asociarlo, acomodarlo o mejor dicho entenderlo.

Una de las ideas que más me preocupan cuando escuchas a los padres de familia e incluso a algunos docentes, es cuando expresan la idea de que existen materias más complicadas que otras. La pésima promoción del año anterior en matemáticas aquí en nuestro país es el reflejo de lo mencionado, ya que desde que un estudiante ingresa al colegio le infunden esta idea, además de un temor innecesario donde le hacen creer que está materia es imposible de pasar. Por supuesto que cuando estas en un examen de matemáticas y has crecido con esta idea terminaras experimentando una ansiedad que te robará la capacidad de desempeño, llevándote a experimentar lagunas mentales y hasta confusión de respuestas.

para los padres y madres de familia

Si usted como padre o madre desea ayudar a sus hijos e hijas con el estudio considere estas ideas generales:

1. Valore no solo los resultados, sino el proceso: no mida todo en función de números o calificaciones, recompense el esfuerzo, las ganas y hasta el intento. Ame a sus hijos por lo que son y no por lo logran.

2. No compare a sus hijos: recuerde que todos somos diferentes y que incluso aprendemos diferente por que cada quien tiene su propio estilo de aprendizaje. Acérquese a un profesional para que le ayude a usted a identificar el estilo de su hijo.

3. No sobreproteja a sus hijos: si usted le hace las tareas, le consigue la materia entre otras cosas le está enseñando a no ser responsable. Algunas veces el quedarse o el repetir es la mejor herramienta para que aprendan a valorar el esfuerzo de los padres y la oportunidad de estudiar.


7 formas para perder el año

Jamás será mi intención hacerte perder el año, pero si se deseas saber si vas rumbo a esto, medita en estos puntos:

1. Asociese con las personas equivocadas: Aprenda a escoger sus amistades. La Biblia dice que las malas amistades corrompen las buenas costumbres.

2. Preparese el dia antes: No deje sus responsabilidades para el último día y si lo haces
después no se ande quejando. Por favor planifique.

3. Despues de las clases crea que ya no hay mas estudio: Entienda que el ir al colegio es una parte del estudio y que la otra parte se vive en casa.

4. Todo consejo vealo como un sermon: Muéstrese receptivo con aquellas personas que le aconsejan, sepa que si lo hacen es por que te aman y quieren lo mejor para vos.

5. Haga valer sus derechos y olvide sus responsabilidades: Apele a la ley del equilibrio, es decir, si usted va reclamar sus derechos primero cumpla sus deberes.

6. Nunca pida ayuda cuando no entiende o no sabe: Un fruto del Espíritu es la humildad, nunca le de miedo o vergüenza decir “no entiendo” o “profe podría repetír”.

7. Crea que al colegio solo vas a aprender historia, números y grámatica: La verdad es que el colegio te va a formar tu carácter, tus valores y tu camino si lo sabes aprovechar, así es que no lo minimices por que el que es fiel en lo poco, será fiel en lo mucho.

Lic. Wagner Eduarte Saborío

(Administrador de Empresas y Psicólogo)

Grupo CIP (506)2253-7575

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Padres funcionales, familias estables

9 julio, 2011
Una perspectiva diferente de la funcionalidad familia

¿Te imaginas una empresa donde las personas que laboran en ella no conocen sus funciones?, ¿quién contrata un empleado sin especificarle sus tareas laborales?, ¿podrá permanecer en el mercado una empresa bajo esta línea de administración?. Pues tristemente es esto mismo lo que sucede con muchas de nuestras familias, deseamos llevar la ¨empresa familiar¨ hacia un norte pero sin conocer las funciones y tareas que debemos ejecutar para lograrlo.

Desde mi punto de vista la crisis familiar no es sólo una crisis de valores, es una crisis provocada por la falta de claridad de su propia función, en este caso, la función parental. Me llama la atención el uso que tantas personas le dan el término ¨familias disfuncionales¨, pues el mismo aunque correctamente se asocia con divorcios, separaciones, abandono parental y agresión en sus diversas manifestaciones, entre otros; no considera aquellos aspectos invisibilizados que se presentan en tantas dinámicas familiares, los cuales pasan desapercibidos pero tienen efectos similares y hasta más profundos en el desarrollo de los hijos e hijas.

La disfuncionalidad familiar hace referencia a una familia que no funciona efectivamente, eso sí es disfuncionalidad, de ahí la pregunta que cada quien debe constantemente cuestionarse: ¿está cumpliendo mi familia su función?, ¿está funcionando correctamente mi familia?, ¿estoy cumpliendo mi función de manera efectiva en mi propia familia?.

Una casa dividida no prosperara:

Jesús nos recordó un principio fundamental al decirnos que una casa dividida no prospera, siendo este un fundamento a revisar cuando somos parte de un equipo tal y como lo son los padres de familia. División se refiere a dos visiones, y es ahí donde inicia la disfuncionalidad, en este caso la disfuncionalidad familiar. Si quisiéramos ampliar el tema, ¿cuántas iglesias locales han limitado su impacto debido a las di-visiones, (o seas dos visiones) que han surgido en algún momento de su historia?. Dos visiones, es como tener un cuerpo con dos cabezas, el cuerpo no tendrá claridad de su dirección ni muchos menos de sus movimientos, de ahí la importancia de ¨trazarnos¨ como padres de familia una misma visión, pues la vision determina la funcion.

¿cual es la función de la familia?

La familia tiene una función biológica que es conservar la raza humana, así como una función socializadora de trasmitir cultura, tradiciones y valores, sin embargo, quisiera referirme específicamente a la función parental, es decir, la función que cada padre de familia debe cumplir para que su familia crezca y se desarrolle sanamente.

En cuanto a los padres de familia se puede decir que su función primordial hace referencia a la posibilidad de orientar a los hijos en la construcción de su propia personalidad y de su identidad, con el fin de ingresar al medio social o mejor dicho vivir de manera apropiada sus etapas de desarrollo y así lograr una adaptación a su etapa adulta, por lo que toma mayor importancia no sólo la función como tal sino el medio para llevarla a cabo.

Evaluando nuestras funciones como padre de familia:

Tristemente una de las razones por las cuales los padres de familia no cumplen su función es por la nula visión de equipo que se establece desde este subsistema familiar, ya que por nuestra cultura machista la función se le asigna solamente a la madre, siendo el papel del padre bastante limitado e incluso hasta nulo, resumido al rol de proveedor económico. ¿Cuántas mujeres no se quejan de que se siente solas en la crianza de sus hijos?, ¿cuántas expresan frustración por la poca participación del varón en este proceso de formación de los hijos?. Pues lo anterior no es pura casualidad, es la realidad que nos envuelve la cual es un desafío para muchas familias. Pero, ¿estamos claros los hombres y mujeres de nuestra función parental?, ya que esta variable no es asunto de género sino de propósito.


Se podra tener una relacion estable sin ser funcional?

Como la funcionalidad es la base para construir relaciones estables, es importante considerar estas recomendaciones:

1. Has una lista de las funciones que competen a ambos padres de familia respecto a la crianza, cuido y corrección de los hijos

2. Anota aquellos aspectos en los cuales hay discrepancia y una de las partes siente o piensa que hay disfuncionalidad

3. Valora el nivel de desgaste que experimenta cada parte involucrada respecto a las funciones parentales con el fin de evitar frustraciones que detonen en tensión familiar

4. Provoquemos un acuerdo entre las partes, sin olvidar que los padres de familia efectivos trabajan como equipo.

5. Establezcan un plan de acción con acciones inmediatas a 24 horas con el fin de iniciar el cambio de actitud y mentalidad respecto a las funciones parentales.

6. No olviden que los propósitos se logran a través de acciones enfocadas, no se desfocalice

7. Escriban su visión familiar, pues la visión nos dirige

Lic. Wagner Eduarte Saborío

(Administrador de Empresas y Psicólogo)

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El poder del ejemplo

7 julio, 2011
El discipulo refleja al maestro

¡De tal palo, tal astilla!, es una frase popular que nos recuerda la influencia que tienen los padres de familia en el desarrollo de sus hijos, y aunque en esta frase podríamos añadir la salvedad “aplican restricciones”, en la mayoría de casos es indudable que el comportamiento de los hijos e hijas es un reflejo del propio comportamiento de sus padres. No podemos olvidar que los discípulos de Jesús fueron identificados porque hablaron como él, es decir, fueron en determinado momento su reflejo.

Sabemos que los medios de comunicación, los pares y las modas, entre otros factores, influyen en el comportamiento de las personas menores de edad, sin embargo, los padres de familia son la mayor influencia en la socialización de los hijos, pues son la principal fuente de afecto además de ser los primeros referentes en su socialización. Es así que todo padre de familia debe constantemente hacer un alto en el camino y cuestionarse que les está transmitiendo a sus hijos.

has hecho consiente lo que le transmites a tus hijos?:

Definitivamente lo que un padre de familia forma en sus hijos trasciende en su vida, es información que afecta el estilo de interactuar con los otros, la personalidad, la visión al futuro, las actitudes y ante todo establece patrones de conducta que incluso pueden ser disfuncionales y permanecer en el tiempo. Escucho constantemente adultos que expresan “yo no grito así hablo yo, porque así hablaba mi mamá”, lo que ilustra la influencia que estamos mencionando.

Algunas teorías psicológicas plantean que el modelaje es el principal medio de aprendizaje social, el cual funciona a través de la observación, por lo que consciente e inconscientemente el hijo adopta conductas de sus padres y culmina imitándoles. Incluso hay que recordar que desde esta perspectiva hay hijos que prefieren recibir de sus padres el modelaje más distorsionado posible, esto con el fin de justificar su propio comportamiento y desde ese modelo justificar su conducta. Jesús siempre tuvo claro lo que deseaba formar en sus discípulos, incluso les exhortaba a que lo imitarán dada la claridad que tenía en lo que deseaba trasmitirles.

Que deseas formar en tus hijos?

Es una pregunta que nos coloca en una posición de consciencia y ante todo de alineación, es decir, nos invita a empatar nuestro comportamiento con aquellos ideales formativos que deseamos alcanzar en nuestros hijos e hijas, de manera tal que permite redireccionar nuestra energía, nuestras prioridades y lo más importante nos ayuda a renovar nuestro ser, es decir, donde está nuestra esencia: los valores.

Todo padre de familia coherente de su misión parental debe estar convencido de que su papel se resume a la formación de valores para la vida, pues son estas las herramientas que no sólo facilitan una toma de decisiones acertada sino que gratifican al brindar un sentido de realización.

Cuando un padre de familia se ha trazado un objetivo en su misión, posiblemente al pasar los años podrá entrar en contacto con su propio sentimiento de satisfacción, se sentirá orgulloso de su labor y ante todo de brindar su mejor esfuerzo con el fin de aportar en la vida de otros seres humanos: sus hijos.

Ese orgullo personal solamente será posible experimentarlo cuando a consciencia se ha llevado a cabo la tarea, cuando ha dado lo mejor de sí y por supuesto cuando a pesar de los años los hijos te continúan agradeciendo tus enseñanzas. Si practicáramos un ejercicio de visualización y nos trasladamos veinte años al futuro, ¿qué podrían expresar tus hijos de tus enseñanzas?, ¿qué recordarían como lo más valioso?, ¿qué aspectos los habría marcado positivamente? y ¿qué aspectos desearían revertir de sus propias enseñanzas?.

Todo lo anterior es lo que nos invita a responder a la pregunta: ¿Estoy claro del legado que deseo entregar a mis hijos?. No puede usted olvidar que todo padre de familia deja huella en la vida de los hijos, solo que cada quien elige que tipo de huella desea dejar.

Jesús desde su vivencia personal, logró educar en sus discípulos aquellos valores que él sabía que eran fundamentales en su vida, utilizando no sólo sus sermones sino ante todo su propio modelaje; cuando dijo que amaramos a los enemigos, lo vivió en carne propia, cuando dijo que perdonáramos lo aplicó primero, cuando nos invitó a tener una relación de intimidad con el Padre, lo demostró en su estilo de vida, así que Jesús nos recordó que el Maestro debe comportarse como tal. ¿Y tu con tus hijos te comportas como el maestro que eres?


herramientas para dejar huella positiva en tus hijos a través del modelaje:

1. Cuestione su propio comportamiento con el fin de atender áreas de oportunidad y de mejora.

2. Nunca olvide que en ocasiones se escucha más fuerte las acciones que las palabras, por eso revise la calidad de sus acciones.

3. Tenga presente que sus hijos le perciben a usted como un punto de referencia, así que decida utilizar esa influencia de manera favorable.

4. Cada vez que estés trasmitiendo a tus hijos una enseñanza pregúntese a si mismo si en un futuro será algo digno de agradecer o al contrario, algo que sus hijos desearán revertir.

5. La huella solo se puede dejar cuando existe claridad en los pasos que se ejecutan, así que has la lista de fundamentos que desea lograr en sus hijos.

6. Hazte un discípulo del MAESTRO, pues EL si es la verdadera fuente de aprendizaje.

7. Empieza a caminar pacientemente hacia el efecto que deseas en los hijos.

Lic. Wagner Eduarte Saborío

(Administrador de Empresas y Psicólogo)

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¿Como influir en la espiritualidad de los hijos?

27 junio, 2011

¡Vaya tarea!… dijo un padre que participaba en un taller que impartía sobre este tema, reflejando con su expresión facial y sus gestos la frustración e impotencia que experimentaba dados los resultados limitados alcanzados en esta área del desarrollo de sus hijos. Tal vez usted tenga la misma expresión en su vivencia cotidiana, pues sabemos que convivimos con una sociedad que cada vez es más superficial, fría y frívola, por lo que el Apóstol Pablo nos exhorta en Efesios 4.17 a no vivir ¨como los gentiles¨ que andan en la vanidad de su mente, ajenos a la vida de Dios.

Vacio es una connotación de vanidad

¿Se considera usted una persona vanidosa?, pues tenga cuidado pues algunos expertos expresan que la palabra vanidad tiene la connotación de una condición de vacío. Pues tristemente debemos decir que cada vez más el cristianismo recibe la influencia de ¨los gentiles¨ que viven con ignorancia dada la dureza de su corazón y en ocasiones nos convertimos a su estilo de vida y no al contrario, nos esforzamos, luchamos e invertimos nuestra vida en aquellos aspectos que nos brindan una pseudo-felicidad, me refiero a lo material, a lo que se gasta, se agota y se daña, que dicho sea de paso es supuestamente lo que te da valor como persona en esta sociedad ¨vanidosa¨, o mejor dicho vacía.

Recuerdo a Jesús frente al famoso joven rico, solicitándole sus riquezas no porque Jesús deseara o bien ocupara un patrocinador, de todos modos EL no tenía dónde descansar su cabeza, tampoco ocupaba depositar el dinero en su cuenta de ahorros, simplemente su petición era con la intención de darle una oportunidad a este joven de salir de su vacío, en pensar de que lo externo, los logros, el dinero, las propiedades o pertenencias no podía ser lo que le diera identidad como persona; no olvides, tu verdadera identidad te la da el espíritu de adopción por el que clamamos Abba, Padre.

pero y ¿que es ser espiritual?

La espiritualidad no puede explicarse desde la religiosidad, usted y yo conocemos personas muy religiosas que no son espirituales y viceversa, (aunque no tengo nada en contra de la vivencia de la religión si es entendida desde la devoción al Único y Verdadero Dios), siendo esto un punto de crucial importancia si deseamos influir en la espiritualidad de los hijos, pues son cientos los padres de familia que los escucho frustrados porque sus hijos ¨dejaron de ir a la Iglesia¨ o ¨bien porque no se congregan¨. ¿Qué ganamos con que los hijos estén sentados en la iglesia pero su corazón no esté ahí?. ¿Dónde nos interesa que nuestros hijos tengan el corazón?. No se asuste con este comentario, termine de leer mi idea y sé que estarás de acuerdo.

Acerque a su hijo primero a jesús y luego a la congregación

Soy del pensamiento, y he podido comprobarlo con muchos casos desde la propia consejería familiar que brindo que cuando un padre de familia, entiende que la espiritualidad está en darle mayor peso al espíritu, a lo que trasciende, a lo que es eterno, inalterable y tiene la misma esencia de Dios, la perspectiva de la vida de los hijos se modifica. Démosle valor a lo interior, Jesús dijo ¨que los verdaderos adoradores serán en espíritu y verdad¨, pues no asunto de dónde sucede sino del cómo sucede, por lo que los hijos deben ser llevados a ese nivel, al nivel de Pablo cuando digo ¨se estar pura vida, ya sea en escasez o en abundancia¨, permítame parafrasearlo a nuestro contexto costarricense, pero esto es lo que las nuevas generaciones necesitan que les recordemos, que lo gratificante, el éxito y la satisfacción humana está en hacer la voluntad del PADRE, no en los títulos universitarios, ni mucho menos en el carro del año, o en los viajes al extranjero, sino en la paz interior, en invertir en su vida ETERNA, en darle énfasis a lo espiritual, o sea ¨poner la mirada en las cosas de arriba y no en las de la tierra¨, pues al fin, ese es nuestro destino.


¿Dónde está tu tesoro?

El corazón sigue tu tesoro dijo Jesús, (parafraseando de nuevo), por lo que debemos revisar dónde estamos colocando nuestro esfuerzo y nuestro tiempo, sobre qué aspectos estamos priorizando en nuestra vida, por eso si deseamos influir en la espiritualidad de nuestros hijos vamos a tener primero que hacer pausa y revisar nuestra propia espiritualidad, pues somos modelos y referentes para nuestros hijos y ellos siempre sabrán cuáles son nuestras prioridades, por eso estoy seguro que cuando el hijo pródigo regresó a casa le expresó a su padre ¨He pecado contra el cielo y contra ti¨, claro primero, ¨contra el cielo¨ porque él como hijo sabía dónde estaba el corazón de su padre… en lo eterno o mejor dicho al lado del ETERNO!, por eso ¿dónde está su corazón?….

Lic. Wagner Eduarte Saborío

(Administrador de Empresas y Psicólogo)

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¿Cómo hablar con los hijos acerca del amor?

24 junio, 2011
Empecemos con las relaciones raras, rápidas y recicladas…

¿Sabía usted que sus hijos en algún momento se van a enamorar?. En ocasiones algunos padres de familia me comentan su preocupación y sus temores respecto al momento en el cual sus hijos o hijas se inician en el mundo del noviazgo. Sabemos que los actuales modelos de relación muestran características que colocan en una posición de riesgo a quienes eligen este tipo de relación, me refiero a los famosos “apretes, amigos con derecho, amigovios, marinovios y hasta las relaciones paralelas”.

Estos modelos de relación tienen como común denominador la ausencia de compromiso y ante todo la nula exclusividad entre las partes, un conocimiento nulo de los valores de mi pareja (si se le puede llamar pareja), falta de claridad en el propósito de la relación y un fuerte interés erótico como motivador de la relación que detona en el inicio de la actividad sexual irresponsablemente, siendo estas algunas de las variables que distorsionan el verdadero sentido de una relación de pareja y lo que complica aún más la influencia de los padres de familia en la afectividad de los hijos e hijas.

Tristemente hay padres de familia que “andan ajenos” en el tema de las relaciones interpersonales de sus hijos, especialmente de sus relaciones de pareja, lo cual puede explicar porque me encuentro con frecuencia jóvenes (y al escribir no pienso en preadolescentes y adolescentes solamente) que confunden el amor con la atracción, la idealización, la obsesión y hasta con la dependencia afectiva; pues claro, no han recibido una orientación clara por parte de sus padres en el tema de la afectividad pues andan “ajenos” ante esta realidad. Todo padre de familia debe iniciar esta titánica labor a través de un cuestionamiento profundo con sus hijos e hijas respecto a los modelos actuales de relación que generan tanta confusión. ¿Y usted ya lo hizo?

El reto es educar la afectividad de manera intencional…

Vamos a definir la afectividad como el conjunto de emociones y sentimientos que un ser humano experimenta en la dinámica de sus relaciones interpersonales, por lo que el educar esta dimensión desde el rol parental se convierte en todo un desafío. Si bien es cierto la educación de la afectividad se logra desde la propia vivencia cotidiana de dichas emociones y sentimientos, es necesario que se cuente con la información necesaria que permita una intervención efectiva, pues existen en nuestro contexto cultural una serie de distorsiones respecto a la afectividad y su vivencia, las cuales deben ser cuestionadas con el único fin de ser reemplazadas.

En mi trabajo profesional he descubierto que la principal fuente de sufrimiento afectivo tiene que ver con las concepciones erróneas de lo que implicar el amor y sus manifestaciones, por lo que el promover una idea clara del verbo amar puede ser un factor protector para los hijos.

¿Cómo usted vive su propia afectividad?

Como en todas las áreas de la formación de los hijos es fundamental la variable del modelaje, la cual es el aspecto de mayor influencia en el desarrollo de los hijos e hijas, por lo que es indispensable que los padres de familia hagan consciente la manera de vivir su propia afectividad, identificando los temores, fantasmas y prejuicios que expresan indirectamente respecto al tema de las relaciones de pareja. ¿Ha escuchado la frase: no confíe en los hombres, todos son iguales?, o bien ¡no se enamore, mejor “dedíquese a estudiar, no vale la pena!, estas, entre otras son frases que reflejan los temores de los padres de familia pero ante todo pueden ser el reflejo de experiencias no superadas ni transformadas en lección, por lo que cada padre de familia debe asegurarse de no estar trasmitiéndole a sus hijos e hijas sus capítulos no resueltos, pues en este caso estarían heredándole a los hijos una visión bastante pobre de lo que significa el amor pero ante todo de su propia vivencia del amor. ¡No olvide que usted es el principal modelo de sus hijos!

El amor no le hace daño a nadie, lo que nos daña es nuestra forma de amar…

Todas las personas vamos adquiriendo a través de nuestra historia de vida un aprendizaje socio-afectivo, el cual determina entre otros factores nuestra manera de vincularnos con los demás, la manera personal de demostrar el afecto, así como los roles que asumimos en nuestras relaciones interpersonales, lo cual se convierte en una característica de nuestra personalidad y ante todo de nuestra identidad. Se debe atender este aprendizaje que se transforma en nuestro propio estilo de amar, con el fin de que los hijos e hijas puedan hacer consciente aquellos aspectos poco saludables para su desarrollo personal así como para el establecimiento de las relaciones interpersonales. De ahí que debemos aclarar que el amor en sí mismo no es maligno, no hace daño a nadie, sino por el contrario lo que afecta y daña es nuestra forma de amar basada en carencias y estereotipos culturales.


Herramientas para hablar con los hijos acerca del amor
  1. Ubíquese en la etapa de desarrollo de sus hijos y en su vivencia del amor, esto le permitirá ser efectivo pero ante todo tener empatía. Recuerde que en la adolescencia toma relevancia el establecimiento de las relaciones de pareja y aumenta a la vez la presión social.
  2. No olvide que sus hijos independientemente de su edad tienen la capacidad de amar, sin embargo, la habilidad de amar es lo que debe estimularse y desarrollarse de manera intencional.
  3. Confronte su propia idea del amor, pero ante todo su propia vivencia con el amor. No trasmita a sus hijos temores ni prejuicios acerca del amor, pues puede distorsionar la forma de vivir la afectividad en sus hijos.
  4. Amplíe su significado de amor. No olvide que el amor no es un sentimiento, tiene sentimientos pero el amor no sólo se siente, también se piensa y se quiere; en otras palabras el amor es una decisión que contiene sentimientos.
  5. Conozca el significado de amor de su hijo. Invítele a reflexionar sobre el papel de las emociones y los sentimientos, pero ante todo reflexione a su lado del papel de la mente y la voluntad en la decisión de amar. Si solo te suscribes al papel de las emociones podés confundir el amor con la atracción y aunque la atracción puede existir en el amor, el amor es más que atracción.
  6. No piense que es más fácil sentir el amor que explicarlo, si se puede concretizar y ante todo pragmatizar. Una manera de hacerlo es que los hijos comprendan que la razón opera sobre la emoción no al revés. Recuerde que no todo lo que a uno le hace sentir bien le conviene. Es imposible decir: “yo siento que te amo” (emociones), “se que no me convienes” (mente) y “no quiero amarte” (voluntad).
  7. Estimule la inteligencia emocional en sus hijos con el fin de que logren diferenciar el amor de todo lo demás que se le parece. Es importante que aprendan a identificar la atracción, la obsesión, la ilusión y ante todo la dependencia afectiva.
  8. Cuestione la idea de amor de sus hijos de una manera respetuosa pero con argumentos si fuese necesario, más cuando existe una motivación insana al establecer una relación de pareja.
  9. Utilice la autorrevelación como una manera de educar y generar reflexión no de sermonear. Háblele a sus hijos de manera abierta sin lujo de detalles de sus experiencias afectivas como una manera de generar reflexión. No le tenga miedo a la auto-revelación.
  10. Informe a sus hijos que en el proceso de enamoramiento la química cerebral se altera, sin embargo, la decisión de amar no es solamente una acción química que tiene una manifestación emocional, sino que también debe involucrar la mente y la voluntad. Las endorfinas aumentan los niveles de placer, al aumentar la dopamina se focaliza la atención el ser amado, baja la serotina que aumenta el pensamiento obsesivo hacia ese ser amado pero aunque todo esto es algo intenso no es amor, son emociones en acción.
  11. Si su hijo o hija se ha encaprichado con una potencial pareja, no ataque la relación, trabaje sobre su motivación pues en caso contrario puede detonar el Síndrome de Romeo y Julieta que plantea que la pareja al experimentar sensación de adversidad aumenta la producción de dopamina y esto intensifica la relación, haciéndole pensar que el amor va creciendo.

Lic. Wagner Eduarte Saborío

(Administrador de Empresas y Psicólogo)

Grupo CIP (506)2253-7575

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¿Cómo formar niños y niñas con liderazgo positivo?

17 junio, 2011

¡Estoy harta, tengo que repetirte mil veces las cosas para ver si acaso hacés algo!. Esta es una frase que retumba constantemente en nuestros hogares, dicho sea de paso no siempre los padres de familia hacen un alto en el camino para evaluar su fuente. Lo cierto del caso es que esta variable tiene que ver con el liderazgo personal y para comprobarlo respóndame estas preguntas, ¿cree usted que a un líder hay que recordarle con frecuencia lo que tiene que hacer?, ¿se imagina usted al Gerente de una empresa que la Junta Directiva tenga que recordarle sus obligaciones?, o bien ¿existirá algún médico que atendiendo un parto se le tenga que enlistar sus funciones?. La respuesta un unánime: NO.

Puedo afirmar que el liderazgo se logra medir en los hijos e hijas desde sus primeros años de vida, entendiendo liderazgo entre otras cosas como la capacidad de influir, de asumir y decidir, de iniciar sin esperar, de organizar para alcanzar, claro está donde los resultados que se alcancen generen un beneficio grupal sin lesionar a terceros, de lo contrario estaríamos hablando de liderazgo negativo.

¿a cual padre de familia no le gustaría formar un niño con liderazgo positivo?

La psicología moderna plantea que la labor de los padres de familia a través de la disciplina que ejercen hacia sus hijos e hijas “debería” tener como objetivo el desarrollo del autocontrol y de la auto-regulación, en otras palabras que los hijos e hijas por sí mismas aprendan a controlar sus actos y a decidir de manera acertada; sin embargo los patrones de crianza muchas veces se alejan de este objetivo, lo que a mediano y largo plazo puede limitar el potencial de liderazgo de las personas en formación.

Aquella discusión que ha permanecido por siempre sobre el liderazgo, ¿nace o se hace?, nos lleva a recordar algunas investigaciones desde la psicología social las cuales se han llevado a cabo de manera experimental y han brindado evidencias de que el liderazgo se hace, se hace desde una dinámica familiar sana donde los padres de familia tienen sus roles claros así como su propósito parental: formar hijos e hijas seguras de sí mismas.


Si usted desea formar niños y niñas con un liderazgo positivo considere las siguientes recomendaciones:

  1. Revise su estilo y patrones de crianza. Cuando un padre de familia tiene un patrón de crianza basado en la sobreprotección y el control hacia sus hijos probablemente limitará el potencial del menor, generando una relación de dependencia donde el hijo no podrá tener sus propios criterios para asumir sus decisiones, lo que se irá transformando en un sentimiento de inseguridad que le inhibirá en diversos estadios.
  2. Participe a los hijos en los procesos de toma de decisiones. Es lo que se llama “Liderazgo democrático”, lo que no sólo modela un liderazgo efectivo sino que permite que los demás se involucren en la construcción de las soluciones generando a la vez un sentido de responsabilidad personal que muestran las personas con liderazgo. Sabemos que hay decisiones en un hogar que no son negociables pero existen en la cotidianidad familiar una serie de oportunidades para estimular en los hijos el liderazgo al construir en conjunto posibles soluciones.
  3. Establezca una lista de deberes pero permita que los hijos las ejecuten según su estilo. El hecho de que un hijo tenga que cumplir con una serie de deberes le enseña desde temprana edad en la búsqueda de objetivos así como en la habilidad de organización personal, aspectos cruciales en el liderazgo. Sumado a lo anterior permita que en la ejecución de los deberes, los hijos establezcan su plan de acción limitando su función como adulto a establecer los plazos así como a su supervisar los resultados.
  4. No reprima la iniciativa de los hijos. Aquellos patrones de crianza donde no se estimula la autonomía, la iniciativa y la creatividad, genera en los hijos un sentimiento de frustración y de temor que a la postre lesiona no sólo su autoestima sino su propia auto eficacia, la cual hace referencia al juicio que se hace de las propias capacidades. Aumente su tolerancia al error pues permitirle tomar la iniciativa es una excelente actividad para fortalecer la voluntad del menor. Aclare a la vez el margen de iniciativa y por supuesto los riesgos cuando sea necesario.
  5. Utilice el reforzamiento verbal para estimular el liderazgo. Refuerce verbalmente a los hijos cuando han asumido un reto, han llevado una tarea, han cumplido con su deber, han tomado una decisión, etc. La mejor recompensa para cualquier persona es el elogio, más si se lleva a cabo en público, razón por la cual utilizar este recurso es crucial, eso si no olvide que a los hijos se les refuerza y se les ama por lo que SON y no por lo que HACEN, de manera tal que amplíe su concepto de liderazgo, no en función solo del LOGRAR sino del SER.

Lic. Wagner Eduarte Saborío

(Administrador de Empresas y Psicólogo)

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Auxilio, mi hijo es irresponsable

17 junio, 2011
La responsabilidad se ubica en la consciencia

Muchos padres de familia constantemente se quejan de que sus hijos no asumen sus deberes de manera responsable, incluso, esto se transforma en una situación cargada de tensión a nivel familiar, donde se inicia un ajedrez entre padres e hijos donde alguna de las partes intenta ganar la partida. Desde los padres de familia la frustración va en aumento hasta que su capacidad de influencia es nula, imposibilitando aún más que el valor de la responsabilidad se eduque de manera efectiva.

Lo anterior nos lleva a replantear las estrategias al formar el valor de la responsabilidad, comprendiendo que el mismo se encuentra ubicado en la consciencia humana, es decir, cuando un padre de familia desea aumentar el sentido de responsabilidad de los hijos primeramente debe aumentar su consciencia. Es imposible que exista responsabilidad sin consciencia, en otras palabras, para hacer crecer la responsabilidad hay que hacer crecer la consciencia.

Podríamos anotar que la consciencia tiene relación con la capacidad de reflexionar y valorar ante todo las consecuencias de los actos, siendo ese estado de conexión el que permite involucrarnos con las situaciones de manera tal que elijamos nuestras acciones. Algunos autores plantean que la palabra responsabilidad proviene del latin que significa “habilidad de responder”. Por su parte el diccionario de la Real Academia expresa que responsabilidad significa “Obligado a responder por algo o alguien”, por tanto los padres de familia deberán en buena teoría aumentar esa capacidad de respuesta a través de las diferentes etapas del desarrollo.

Señales de alerta

Uno de los valores en los cuales los padres de familia deben invertirse en la formación de los hijos es el valor de la responsabilidad, ya que este estará presente a lo largo de su vida y en todos sus escenarios. Es importante identificar algunos síntomas que reflejan que el valor de la responsabilidad no está siendo internalizado en los hijos e hijas:

  1. El hijo no cumple con ciertas tareas familiares asignadas
  2. El hijo no cumple con las tareas y proyectos escolares
  3. El hijo realiza las tareas familiares y escolares porque se le amenaza constantemente
  4. El hijo cuando lleva a cabo sus deberes lo abandona si se convierten en deberes complicados o displacenteros
  5. El hijo al tomar decisiones no toma decisiones analizando las diferentes alternativas, escogiendo la conveniente
  6. El hijo no asume las consecuencias de sus decisiones, no reconoce sus errores
  7. El hijo no respeta las reglas impuestas
Hijo con actitud irresponsable versus hijo con actitud de vagancia

Algunas veces se confunde la conducta irresponsable con la conducta de vagancia, por lo que es importante hacer ese contaste dado que el tratamiento de ambas condiciones es diferente. Cuando hablamos de vagancia, se hace referencia a la ausencia de ganas o bien de estímulo en el momento de realizar determina actividad o tarea, mientras que la irresponsabilidad no tiene relación con la ausencia de ganas sino con déficit en la habilidad de respuesta, siendo necesario diferenciar ambos aspectos si deseamos implementar una intervención efectiva.

En el caso de la vagancia se debe aumentar el estímulo o la ganas, una posibilidad es asociar la tarea poco o nada estimulante con un aspecto que despierte el interés del hijo. Se debe procurar que todo estímulo que se asocie a la conducta de vagancia no afecte el desempeño y objetivo de la actividad o tarea principal, sino que por el contrario lo aumente.



La triada de la Responsabilidad

La responsabilidad se sostiene a partir de tres elementos que los padres de familia deben estimular de manera intencional:

  1. Visión de deber: los deberes son obligaciones, los cuales están presentes a lo largo de todas las etapas del desarrollo, sin embargo, hay padres de familia que presentan dinámicas familiares y estilos de crianza que colocan a los hijos en una posición de confort, donde los deberes son asumidos por los padres dado su estilo sobreprotector. Incluso en ocasiones es el propio padre quien asume las consecuencias de los deberes no realizados por los hijos, por ejemplo: ¿has visto a los padres que le realizan las tareas a los hijos?
  2. Autonomía: esta cualidad se estimula desde la primera infancia de los hijos y se manifiesta cuando empiezan a caminar y a independizarse de los padres; toman sus decisiones y en ocasiones si no existe en el entorno una respuesta favorable a este accionar se genera una sensación de duda y vergüenza, que le restará autonomía para el resto de su vida sino se interviene de manera específica. ¿Cuántos niños y adolescentes no carecen de autonomía?, ¿a cuántos de ellos hay que insistirles en sus deberes para que los lleven a cabo? ¿ Será eso autonomía?
  3. Rendición de cuentas y consecuencias: cuando en una familia los deberes no están asociados a un proceso de rendición de cuentas, posiblemente se limita la interiorización de los deberes en los hijos e hijas. Todo hijo debe comprender que en algún momento deberá dar cuentas por sus acciones o por sus inacciones, esa consciencia es la que culmina la posibilidad de que el valor de la responsabilidad se manifieste.

Estos tres aspectos los podemos trasladar al plano espiritual, Dios en el libre albedrío que nos entregó a los seres humanos, nos permitió ser autónomos, es decir, administrar nuestra libertad, sin embargo, nuestro Padre Celestial, nos recuerda constantemente nuestros deberes cristianos, generándonos consciencia de que en algún momento de la vida tendremos que rendir cuentas de nuestras acciones, por lo que surge una pregunta: ¿estamos administrando nuestra propia vida de manera responsable?

Lic. Wagner Eduarte Saborío

(Administrador de Empresas y Psicólogo)

Grupo CIP (506)2253-7575

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